BE WOOD #45 Un secreto y Navidad

Últimamente, se me acumulan cosas que contar en el blog; desde hace algún tiempo que voy teniendo tantas cosas que mostrar que cuando me pongo a ello me da la sensación de que ha pasado demasiado tiempo. Y que quizás – sólo quizás – ya no te interese y las vuelvo a guardar en el cajón…
Haciendo memoria, me falta por contarte mi experiencia en el Festival Inspira, compartir la sesión completa de “Into the Wild”, mi aventura por EEUU, varias sesiones que todavía no han visto la luz entre ellas una en San Francisco, el CDB meets Especial Navidad y mi última experiencia en un market navideño. Lo sé, muchas cosas ¿verdad? :)
Pero antes de ponerme a ello, quería en estas fechas tan señaladas – parece el discurso del Rey – recordar un post que escribí hace justamente un año: los 20 propósitos y recordatorios para el año nuevo, y es que, aunque me cueste reconocerlo he cumplido muy pocos.
¿No te pasa que a veces te dejas llevar por la vorágine de la vida, por todo lo que ocurre a tu alrededor, dándole más importancia a cosas que no te llevan a nada que a lo que de verdad importa? creo tan necesario parar y escuchar lo que te dice cuerpo como el respirar. No nos damos cuenta de que la vida pasa demasiado deprisa, que todo tiene su principio y su final, que el tiempo cura tus heridas y que las cicatrices sólo te recuerdan que hubo un tropiezo que sanó.
Y así quiero planteármelo de cara al año que viene. Porque a mi el cuerpo me pide más calma, tomar decisiones por y para mi bienestar, alejarme de las personas que me hacen daño y arroparme en las que siempre me sacan una sonrisa. ¿Y a ti?

 

Te contaré un secreto. Siempre escribo mis pensamientos en papel, a veces los rompo sólo porque me han ayudado a liberarme de algo que llevaba dentro y necesitaba soltar y otras, los guardo para reencontrarme de nuevo con aquello que sentí y escribí hace tiempo; para reflexionar.
Pero hay dos momentos en el año – San Juan y Navidades – en los que esos pensamientos los guardo de manera especial; en una cajita con flores y hojas.
Allí, pongo todas mis ilusiones, esperanzas, ideas y proyectos; y cuando siento que no sé hacia dónde voy o tengo un momento difícil: abro esa cajita, leo aquellas notas y vuelvo a creer en todo lo que escribí.
No siempre se cumplen pero me ayuda a perseguir mis sueños y a avanzar.
¿Y tu qué haces de especial en Navidad?
/ felices fiestas /
_Silvia
Imágenes: Unsplash 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 |  8